RELAJACIÓN SOMÁTICA PARA PADRES Y MADRES EN TENSIÓN

 

La tensión de la vida diaria, el trabajo, los niños, la economía doméstica, el colegio, los problemas cotidianos… todo condiciona el día a día y va cargando mente y cuerpo de tensiones que se van acumulando hasta producir, entre otras cosas,  rigidez muscular contraproducente, pensamientos y reflexiones negativos, falta de rendimiento y angustia permanente.

 

 

Para solucionarlo se utilizan con frecuencia procedimientos de relajación.

Algunas de estas técnicas se centran en reducir la angustia somática y otras, en la angustia cognitiva. Incluso algunas son multimodales y usan técnicas para afrontar la angustia somática y cognitiva.

 

Una sesión de relajación somática consiste en realizar un trabajo para ampliar la percepción de tu ser-cuerpo y tu movimiento. Puede ayudarte a:

 

  • Identificar y relajar tensiones profundas que pueden estar ocasionando dolores o impidiendo el movimiento libre.
  • Sentir y habitar zonas desconocidas de tu cuerpo (órganos, huesos, articulaciones, glándulas, ligamentos, músculos, sistema nervioso, fascias, centros energéticos).
  • Encontrar maneras más eficientes de moverte, caminar, sentarte, etc, aprendiendo a cómo relacionarte mejor con la fuerza de gravedad y lograr un movimiento más liviano y alineado.
  • Conectarte con tu cuerpo, su historia, tu emoción y tu movimiento.

 

Estos ejercicios de relajación principalmente para adultos, deben llevarse a cabo en una habitación cómoda, sin estímulos perturbadores, silenciosa, a una temperatura ambiente agradable y con una luz muy tenue.

 

Verás que hay dos archivos, uno es para hombre y el otro para mujer, los dos son exactamente iguales, la única diferencia estriba en el trato del relator a la hora de dirigirse a ti utilizando el masculino o el femenino.

 

RELAJACIÓN SOMÁTICA (MUJER)

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       RELAJACIÓN SOMÁTICA (HOMBRE)

SI PREFIERES BAJARLOS PARA ESCUCHARLOS EN OTRA PARTE, PINCHA SOBRE CUALQUIERA DE LOS DOS ARCHIVOS INFERIORES.

Relajación somática (Hombre)
Si lo deseas puedes bajarte este archivo para escucharlo en otra parte.
Relajación_Somática_H.mp3
Archivo de Audio MP3 [31.5 MB]
Relajación Somática (Mujer)
Si lo deseas puedes bajarte este archivo para escucharlo en otra parte.
Relajación_Somática_M.mp3
Archivo de Audio MP3 [20.6 MB]

Las diez cosas que harán que tu madrugón no sea tan duro.

 

LA PRIMERA Y MÁS IMPORTANTE: Cuando suene el despertador, haz acopio de toda tu fuerza de voluntad, levántate y apágalo. Si eres de las personas que apagan el despertador a la espera de retrasar lo inevitable dos, tres, cinco o diez minutos más de sueño, estás haciendo oposiciones a que tu día sea menos agradable. Si lo apagas y te duermes, cuando despiertes, si es que lo haces más o menos a tiempo, tendrás que correr y por tanto estresarte, mal panorama para empezar la mañana. Si lo apagas y no te duermes, pasaras el rato que te tomes para estar en la cama, pensando en que no te debes dormir y en las repercusiones que tendría dormirte y llegar tarde; estresante también.

 

LA SEGUNDA: Si al despertarte tienes la suerte de dormir con tu pareja, bésala y si está despierta que te bese a ti. Un beso es todo lo contrario a una agresión y tu mente lo procesa de esa manera y… ¿qué mejor forma de levantarte que con un acto de cariño?

 

LA TERCERA: Sigue un orden para ese momento, cuando te levantes dúchate y después, si eres hombre aféitate, péinate  y si eres mujer arréglate por completo frente al espejo antes de salir del baño. Después vístete si las prendas que te vas a poner no resultan ajustadas o molestas, de lo contrario déjalo para el final, para el momento inmediatamente  anterior a salir a la calle.

 

LA CUARTA: Si la noche anterior dejas preparadas cosas como la ropa interior, el desayuno, el calzado, la ropa que te vas a poner, evitas tener que tomar decisiones a una hora en la que pensar es lo que menos apetece.

 

LA QUINTA: Si no lo has dejado preparado la noche anterior, prepárate el desayuno. Nunca un café para no perder tiempo y bebido a toda prisa; un desayuno que puede ser fruta, tostada y café con leche o lo que tu desees y te satisfaga y tomado todo ello bien en una cómoda silla de la cocina o en un sillón del salón y, por encima de todo, con el deseo de saborear ese desayuno.

 

LA SEXTA: Si has optado por sentarte en el salón, coloca un reloj bien visible a la vista, no el de pulsera, sino alguno más grande. Si ves la hora sin esfuerzo, podrás calcular en todo momento el paso del tiempo y lo que te queda para salir.

 

LA SÉPTIMA: Mientras desayunas, hojea una revista o enciende la televisión en algún canal de programación intrascendente. Estas dos acciones te producen el beneficio de saber que estás venciendo al tiempo y te quitará la sensación de premura que acompaña al madrugador.

 

LA OCTAVA: Es muy importante que te laves los dientes en cualquier momento posterior al desayuno. Sentirás el aliento fresco y la seguridad de que tus dientes están blancos y presentables.

 

LA NOVENA: Todos los objetos que tienen que ir contigo en tus bolsillos o en tu cartera colócalos por costumbre en un lugar muy visible y cercano a la puerta de forma que no tengas que perder tiempo con la sensación de que algo se te olvida.

 

LA DÉCIMA: Tanto si vas andando como si coges el coche para ir al trabajo utiliza de vez en cuando una ruta distinta, de esta forma rompes la rutina que te indica que vas en dirección al trabajo. Quiero decir que el acto de andar o de conducir no sea un paso para llegar al trabajo nada más, sino que ese paseo distinto sea un fin en sí mismo: conocer una nueva ruta, ver un camino diferente, gente distinta hasta llegar al trabajo.

Asociación Proyecto Infancia